Imagina que Scarface, Miami Vice y un anuncio de Ray-Ban tuvieran un hijo criminal. Ese hijo es Vice City. Rockstar coge la fórmula de GTA III, le echa purpurina neón, la baña en synth-pop y la suelta en un Miami de mentira tan ochentero que hasta el aire parece tener hombreras.
En Vice City eres Tommy Vercetti, un tipo que sale de la cárcel con dos objetivos en la vida: no volver a entrar, y comprarse un traje bonito. Por desgracia, su primer trabajito, un simple intercambio de droga por dinero, se convierte en una encerrona con más cadáveres que un episodio de CSI. A partir de ahí, Tommy decide que la mejor venganza es quedarse con toda la ciudad. Suave, ¿no?
El elenco es puro cartón piedra glorioso: Ken Rosenberg, el abogado más nervioso de la historia del videojuego; Sonny Forelli, el jefe que nunca deja de mandar mensajes de voz amenazantes; y Lance Vance, que básicamente existe para tomar malas decisiones contigo.
Rockstar North desarrolló este juego de GTA para PS2 en el año 2002.